La cerveza: pivo, bier, cervesa, birra, beer, birrë, بيرة, garagardoa, пиво, beoir, ビール, 啤酒, μπίρα, cervexa, cerevisia y su nombre en más idiomas.
Una bebida con 8000 años de historia que tiene mala fama (y en este país mal sabor y pésimos métodos de producción) por culpa del cristianismo y Franco. El cristianismo, como religión estúpida que es, trajo el conreo extensivo de uvas para vino a la Península disminuyendo así la extensión de cereal para la fabricación de cerveza. Por su parte, Tío Paco, el enano hijo de puta impotente con voz de pito, después de dar un golpe de estado y tener a un país 3 años en guerra civil, promulgó (si es que los dictadores promulgan algo) una ley que hizo desaparecer la variedad de cervezas. Pasó a haber cerveza de varias marcas pero de calidad semejante: baja. Esto ha lastrado a las empresas cerveceras hasta hoy día, hasta que la necesidad de renovarse y un público que va descubriendo el mercado internacional, les ha medio obligado a sacar productos nuevos.
Otra consecuencia de esto es la nula existencia de vocabulario referente al mundo de la cerveza. ¿Fábrica de cerveza? ¿Cervecería? Bueno, aceptamos pulpo. En castellano no hay una palabra como el Brewmaster (maestro cervecero) o Brauerei (fábrica de cerveza).
Aquí el rey de la mesa suele ser el vino. La gente piensa que la cerveza es la bebida de 4a categoría para beber con la fritanga. ¡Pues no cabrones! La cerveza ni se bebe en vaso de tubo ni se sirve mal tirada como en demasiados sitios hacen. Cada tipo de cerveza se sirve en su vaso o copa correspondiente y no en lo primero que pilles. Aquí tenéis una lista de vasos y copas para cada tipo de cerveza cortesía de Beer Advocate.
Y es que la cerveza no es solo Mahou, o Mahou especial, o Mahou Negra, todas malas, no. La variedad es extensísima: de trigo, doble malta, filtrada, sin filtrar, de grano tostado, de fermentación espontánea, las apestosas Ale’s britanicas, ahumada (sí, como el salmón), de abadía, etc… Mención especial a las Trapenses, cervezas hechas de forma bastante artesana por monjes Trapenses (¡sorpresa!) y que solo se fabrica en 6 monasterios. También destacar la Weihenstephan, una blanca de trigo que, dicen, lleva casi 1000 años fabricándose, desde el año 1040.
Como curiosidad os recomiendo probar una Leffe Brune (o cualquier Belga de abadía) con unos M&M’s. Cojonuda combinación.
Muy interesante lo que llevaba el día 4 de octubre 