Urbanismo de hormigón

Días llevo queriendo decir lo que ahora diré:

LA NUEVA PLAÇA RICARD VINYES DE LLEIDA ES BASURA INMUNDA.

Sí, una plaza. Un infierno de hierro y hormigón que hace honor a la serie de Satan es mi señor de Vicisitud y Sordidez.

Hasta hace dos años la plaza es tal y como aun se puede ver en Google Maps (así), plazuelitas, con su arbolitos, bancos de madera bajo ellos y sitio para poner las terrazas de bar en verano.

Ahora la plaza es algo más o menos así, acabada pero muy parecida. ¿Y cómo es? Pues lo diré clar i català: ÉS UNA PUTA MERDA PUNXADA A UN PAL!!! (que es una mierda pinchada en un palo). Hay ¿4? árboles y, lo que me parece peor y que lo ha hecho la arquitecta para reírse de la gente, unas franjas de 1 metro de ancho de césped en semicírculos concéntricos. Además de bancos bajo el Sol y desniveles por todos lados, el sueño de todos los abuelos.

La basura de plaza la ha diseñado la super arquitecta mega guay y chupi Benedetta Tagliabue con la colaboración del colegio de arquitectos de Lleida eligiendo su diseño en el concurso. En serio, ¿esta señora ha visto la puta mierda que ha hecho? Bloques de hormigón, dos estructuras de hierro, bancos al solaco y más mierdas parecidas. ¿A que no tiene cojones la señora a venir en verano a tomarse algo a la terraza del Nelson? ¡Uy no! Si apenas hay sitio para poner mesas por que ¡la plaza es una puta mierda!

Y ojo, eso no es todo, no son los peatones a los únicos a los que la milanesa da por culo, no. Apunte rápido (leer rápido como lo del final de los anuncios de medicamentos): que sea de Milano explica que haya hecho una plaza así, como su ciudad natal, una ciudad industrial, gris y triste, a la que si le quitas el Duomo y alrededores y la fortaleza Sforza es una mierda pinchada en un palo, rica pero una fea un rato. ¡¡A los coches también les ha jodido!! Sí nena, pongo aquí una rotonda minúscula para regular el tráfico, una rotonda que lo único que hace es ¡¡crear atascos!!

En fin, un monumento de hormigón y hierros al mal gusto, como casi todo el urbanismo de Lleida. Un día saldré cámara en mano para poder mostrar al mundo las toneladas de hormigón vertidas en la ciudad. Una ciudad en la que los espacios verdes brillan por su ausencia.

¿Y sabéis lo peor? La plaza la remodelaron para construir un párquing subterráneo. Un párquing que huele a meados y que no usa nadie.